lunes, 5 de marzo de 2012

El Premio Maguey, lo mejor al cine lésbico-gay en la FICG

Guadalajara Jal. La exhibición y competencia del Premio Maguey consta de 22 películas. Inicia hoy 5 de marzo en el Teatro Diana, la Expo Guadalajara, el Cine Foro y la salas de Cinépolis Centro Magno.

Un desaire, una rechifla y un premio que tuvo que darse tras bambalinas marcan hoy el inicio del Premio Magueysección del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG),dedicada a lo mejor del cine lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual (LGBTTTI).
El desaire. Ocurrió la noche del sábado durante la inauguración del festival: la cantante española Mónica Naranjo, invitada especial del Premio Maguey, no acudió a la pasarela roja como marcaba su agenda. Cansancio, fue el motivo que le dio al comité del FICG. En su lugar acudió el canadiense Bruce LaBruce, director de la película L.A. Zombie (2010), donde un hombre revive después de tener sexo con un zombie. LaBruce recibirá el Premio Magueyl de Cine Culto el miércoles 7 de marzo antes de la exhibición de dicha película.
El otro reconocimiento de la sección fue para Mónica Naranjo. Se trata del Premio Maguey Activista, también primerizo en el FICG y que la cantante se lleva, según reza el catálogo, “por ser una artista que dignifica y promueve, abiertamente, una postura a favor de los derechos de la comunidad LGBTTI”. A Mónica Naranjo se le conoce por su voz, pero también es productora, compositora y actriz: Marujas asesinas (2001), Yo puta (2004) y Locos por el sexo (2006). En 1997 hizo un video con escenas lésbicas para su canción “Desátame”, utilizada en España como himno del movimiento gay.
La rechifla. Hubo otra razón para darle el premio a Naranjo y no a algún realizador o activista mexicano: la fecha de su concierto en Guadalajara coincidió con el primer domingo del FICG. Los boletos se vendieron desde noviembre que se anunció el concierto. También la comunidad lésbico – gay de Guadalajara tiene a Naranjo como a una de sus artistas emblemáticas y representativas. Con el Auditorio Telmex lleno, Mónica Naranjo ofreció un performance más que un concierto. No hubo éxitos ni hubo “Desátame”, pero sí muchas melodías queditas y con piano, letras en inglés, vestidos oscuros y Mónica Naranjo más en la actuación que en el canto.
Los tapatíos no lo soportaron: tras dos horas de intento comenzaron a manifestarlo. Primero fue un sutil “queremos los éxitos”, luego un “nos estamos aburriendo”, más tarde butacas desocupadas, y finalmente “ya ponte a cantar”. Mónica Naranjo hizo una primera pausa: “no canto hasta que no guarden silencio”. Después ya no pudo controlarse: “no entienden nada: no puedo cantar lo mismo veinte años después; la primera vez que vine a México tenía 18, ahora 38: ya cambié”. Fin del concierto. La gente se despidió de sus asientos antes que Naranjo pudiera terminar de hablar.
Tras bambalinas. Guadalajara marcó el fin de la temporada de conciertos para Naranjo. El mal sabor de boca tuvo que tragarlo pronto, todavía faltaba la entrega del Premio Maguey planeada al termino del concierto, sobre el escenario. El Auditorio Telmex se vació de inmediato, hubo gente que quiso su dinero de vuelta, otra prefirió olvidarse de la celebridad que era Naranjo.
Un enorme camerino con el nombre Plácido Domingo sirvió como nuevo escenario. Tras bambalinas, cuando ya los técnicos levantaron el telón, Pavel Cortés, director de la sección, y Bruce LaBruce entregaron el Premio Maguey a Mónica Naranjo. Los tres temblaban. Naranjo sólo aceptó fotografías, nada de preguntas. “No ha sido una mala noche, yo entiendo que el público quiera lo mismo de mí; pero ya cambié”, alcanzó a decir. Dedicó el premio a la gente mayor, “a todos aquellos que han hecho algo por la comunidad lésbico – gay y que quiero recordar hoy”. Alrededor de 20 personas escucharon su discurso. Nada de glamour, ni luces, ni aplausos. En la distancia, lejos de la prensa, Pavel Cortés observaba a la actriz sin hablar. Naranjo se despidió de Guadalajara, de México y de su gira con un concierto que no pudo terminar y un Premio Magueyl sin presumir ni festejar.
La escultura del Premio Maguey que se llevó la cantante fue creado por al Arquitecto Adrián Guerrero, con la intervención de artesanos de Tonalá. Una pieza que también será entregada a la Mejor Película con la intención de “reconocer el trabajo de aquellos directores que dan voz y rostro a seres que viven historias transgresoras, retratos íntimos bajo una preferencia sexual diversa, narrativas poéticas, transgresión cinematográfica, discursos melodramáticos, romances frustrados acompañados de narrativas extremas”.
El difícil trabajo de deliberación correrá a cargo del realizador mexicano Julián Hernández, único director en ganar en dos ocasiones el Teddy Award a lo mejor del cine lésbico-gay en el Festival de Berlín; Hebe Tabachnik, programadora de los festivales de Los Angeles y Palm Springs; Carlos Batres, productor de cine español; y Christian Sida Valenzuela, director del Vancouver Latin American Film Festival.
La exhibición y competencia del Premio Maguey consta de 22 películas seleccionadas por los festivales Frameline, Teddy Award, Lesgaicinemad y Vancouver Queer. Inicia hoy 5 de marzo en el Teatro Diana, la Expo Guadalajara, el Cine Foro y la salas de Cinépolis Centro Magno.
Fuente: Animal Político/Mariana Linares Cruz

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