sábado, 7 de julio de 2012

Reflexiones de un magnate que sale del clóset


Anderson Cooper es uno de los hombres más famosos y poderosos de Los Estados Unidos. Heredero del emporio Vanderbilt, desde su más tierna infancia conoció lo que es estar constantemente en el escrutinio público. De bebé apareció en la portada de revistas como Harper’s Bazaar, de niño fue invitado de los shows más populares de televisión, para los 13 modelaba para Ralph Lauren, Calvin Klein y Macy’s y ya en sus treinta se había convertido en un reconocido periodista, un curtido corresponsal de guerra y uno de los presentadores mejor pagados de CNN.
Durante años hubo rumores sobre la orientación sexual de Cooper. Pero a pesar de la presión, éste siempre se negó a hablar de su vida privada arguyendo que ese tema le concernía sólo a él y a sus allegados más íntimos. Sin embargo, el lunes pasado Cooper rompió su silencio y salió del clóset en un correo electrónico que le envió a su amigo, y también periodista, Adrew Sullivan.
En el intercambio de correos Sullivan invita a Cooper a pensar cómo su silencio, lejos de invitar a la neutralidad frente los temas LGBT, lo que hace es contribuir a la invisibilización, la (auto)marginación y, en ese sentido, reforzar las estructuras homofóbicas de la sociedad. Finalmente, Cooper le contesta a Sullivan con un correo y lo autoriza a publicarlo.
El texto de Cooper es una contribución muy interesante al complejo debate sobre si la decisión de salir del clóset es un asunto meramente personal o si tiene tintes políticos y sociales inescapables.
Creo que su reflexión puede ser una invitación a pensar en este tema tan delicado, sensible y complicado; a valorarlo y sopesarlo desde distintas posiciones pero siempre respetuosamente.
Aquí presento la traducción del correo completo. Me encantaría saber qué piensan los lectores:
“Andrew, como sabes, la cuestión de la que hablas es un tema en el que he pensado durante años. Aunque mi trabajo me pone en la esfera pública, he intentado mantener un cierto nivel de privacidad en mi vida. Parte de esto se debe a razones exclusivamente personales. Creo que la mayoría de las personas quieren cierta privacidad para sí mismos y para las personas que aman.
Pero también he querido mantener algún nivel de privacidad por razones profesionales. Desde hace 20 años, cuando empecé a hacer reportajes en zonas de guerra, me he encontrado en lugares muy peligrosos. Por razones de seguridad, mía y de mi equipo, me he esforzado por difuminarme lo más posible y concentrarme en mi trabajo que es contar las historias de los demás, no hablar de la mía. He descubierto que a veces entre menos sepa el entrevistado sobre el entrevistador, yo puedo hacer mejor y de manera más segura mi trabajo de periodista.
Siempre he creído que por quién vota un reportero, qué religión tiene o a quién ama no es algo que se tenga que discutir públicamente. Siempre y cuando el reportero haga un trabajo justo y honesto, su vida privada no tiene por qué importar. Yo me he guiado por esos principios durante toda mi vida profesional, aunque algunas veces me hayan hecho “la pregunta gay” directamente. Tampoco hablé sobre mi orientación sexual en las memorias que escribí hace varios años porque el libro estaba enfocado en la guerra, los desastres, la pérdida y la supervivencia. No pretendía escribir sobre aspectos personales de mi vida.
Sin embargo, recientemente he empezado a pensar si las consecuencias imprevistas de mantener mi privacidad superan mis principios personales y profesionales. Ahora es claro para mí que al silenciar ciertos aspectos de mi vida durante tanto tiempo he dado la impresión equivocada de que estoy tratando de esconder algo, algo que me hace sentir incómodo, avergonzado o incluso atemorizado. Esto me perturba porque simplemente no es cierto.
Cooper en Haiti. tampabay.com
Recientemente también me han recordado que aunque la sociedad se está haciendo más incluyente e igualitaria para todas las personas, la historia sólo avanza cuando las personas se hacen plenamente visibles a sí mismas. Todavía hay demasiados incidentes de matoneo a gente joven, así como discriminación y violencia contra gente de todas las edades debido a su orientación sexual, y creo que dejar claro cuál es mi posición es valioso.
El hecho es que soy gay, siempre lo he sido, siempre lo seré, y no podría ser más feliz, estar más cómodo conmigo mismo, ni sentirme más orgulloso.
Yo siempre he sido muy abierto y honesto sobre esta parte de mi vida con mis amigos, mi familia y mis colegas. En un mundo perfecto, creo que esto no sería de la incumbencia de nadie más, pero creo en el valor de ponerse de pie y ser tenido en cuenta. No soy un activista, soy un ser humano y no dejo de serlo por ser periodista.Desde mis primeros años como reportero he trabajado duro para representar acertada y justamente en los medios a personas gays y lesbianas, y también por mostrar acertada y justamente a quienes se oponen a éstas. Promover una ideología no es parte de mi trabajo, ser despiadadamente honesto con todo lo que veo, oigo y hago sí lo es. El único tipo de reportero que siempre he querido ser es uno bueno, y no deseo promover ninguna otra causa fuera de la de la verdad.
Ser un periodista, viajar a lugares remotos, intentar entender a personas de toda clase y contar sus historias ha sido la mayor alegría de mi vida profesional y espero seguir haciéndolo durante muchos años. Pero así como me siento muy afortunado por haber tenido tantas oportunidades como periodista, también me siento muy afortunado por mucho más que el tener una gran carrera profesional.
Amo y soy amado.
En mi opinión, la capacidad de amar a otra persona es uno de los regalos más grandes de Dios, y cada día le doy gracias por permitirme dar y compartir amor con las personas que hacen parte de mi vida. Te agradezco que me hicieras pensar en esto, y me gustaría compartir mis pensamientos con tus lectores. Todavía me considero una persona reservada y espero que esto no implique el fin de un poco de espacio personal. Pero sí creo que la visibilidad es importante, más importante que preservar mi escudo de privacidad de periodista.”
Fuente:Sentiido

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